Diálogo interno, tu gran aliado para el logro de tus objetivos

Dialogo interno

Albert Einstein decía muy sabiamente “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Esta frase que es tan clara y directa para la razón, no lo es tanto para nuestro cerebro.

En post anteriores, http://bit.ly/2yFbv6A  hemos comentado cómo el cerebro tiene como función primordial el ahorro de energía y por lo tanto el querer poner en acción esta frase, disparará las alertas del mismo evitando al máximo que logres tu cometido.

Ten en cuenta que si tienes entrenado a tu diálogo interno, este puede ser tu mejor aliado o de lo contrario será la piedra en tu zapato que no te dejará tranquilo a ningún momento hasta que logre hacerte desistir de tus propósitos.

Ese diálogo interno está basado en tus miedos, creencias limitantes, experiencias del pasado, perspectiva o actitud con la que ves la vida, aquí también se refleja tu auto estima, auto valoración, auto conocimiento…

Es por ello que cuidar el diálogo interno es una tarea diaria y ecológica, pues de esta forma, identificamos fácilmente esos pensamientos tóxicos, obsesivos, círculos viciosos o bucles que hacen que nuestra energía y foco se desvanezcan hasta que logra convencernos, que quien tiene que cambiar es el mundo, los otros y de ninguna manera nosotros.

¿Entonces qué hacer? A continuación te daré tres tips para que entrenes tu diálogo interno y puedas ponerlo de tu parte.

 

Entrenamiento para fortalecer el diálogo interno.

  1. Revisa tus logros.
  • Realiza una lista de todos tus logros.
  • Coloca al lado de esos logros los obstáculos que enfrentaste.
  • A continuación de esa columna, coloca cómo lograste superarlos.
  • Por último escribe la sensación que experimentaste cuando cumpliste cada unos de esos objetivos.
  • Guarda este listado y acude a ella cuando esa vocecita venga a ti diciéndote, “no puedes, no lo lograrás”.

2. Fortalece tu pensamiento positivo

  • Busca todos los días contenidos positivos, como frases, videos.
  • Consume medios audiovisuales que te construyan como ser humano
  • Busca fuentes humorísticas.
  • Escucha música con contenido positivo.

3. Observa tus pensamientos

  • Toma un pensamiento que te ronde y pregúntate ¿qué pienso de lo que acabo de pensar? Una vez te respondas, vuelve a preguntarte ¿Qué pienso de lo que acabo de responder?, hazte esta pregunta cuantas veces sea necesario, hasta que logres encontrar, cuál es la creencia que está de base.
  • Una vez logres identificar la creencia base, reflexiona si debes mantenerla, es decir, si esta te ayuda a llegar a donde deseas o por el contrario está limitando y cortando tu vuelo.
  • Si concluyes que debes modificarlo, escribe la nueva que debe sustituirla.
  • Cada vez que vuelva a ti la antigua, recuerda la que decidiste poner en su lugar y vívela.

Practica constantemente estos tips y notarás que con el tiempo formarán parte de ti, estarán tan integrados , que se convertirán en una actitud, llevándote a una versión mejorada de ti mismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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