La Automotivación, el mejor combustible para el éxito

¿Qué es la automotivación?, ¿de dónde viene?, ¿es lo mismo motivación que automotivación?

Levantarse un lunes a las 7 de la mañana para ir a trabajar cuando tienes un trabajo que te encanta, tu entorno laboral es verdaderamente agradable, la relación con tus compañeros de trabajo es grata y tienes un salario envidiable, es fácil. Lo mismo pasa cuando trabajas por la consecución de determinado objetivo o proyecto y parece que las circunstancias juegan todo el tiempo a tu favor, ofreciéndote un camino sencillo hacia tus metas.

En cambio, se vuelve más complicado cuando las condiciones laborales no son tan atractivas y qué decir cuando nos encontramos frente a situaciones realmente indeseables; o cuando no paramos de tropezarnos con obstáculos e inconvenientes que parece que se van multiplicando y que nos dificultan llegar donde deseamos.

En estos casos, estamos hablando de que el nivel de satisfacción o el impulso hacia algo se encuentran motivados por factores externos a nosotros (condiciones laborales, circunstancia de vida, presencia o ausencia de determinadas personas…). Por lo tanto, nuestro bienestar dependerá de que las circunstancias nos sean o no favorables.

La verdad es que este punto de vista resulta bastante desalentador, porque desde este enfoque siempre vamos a depender de las circunstancias que nos toquen vivir para enfrentar los retos con más o menos motivación, con más o menos felicidad.

Frente a esto, afortunadamente, tenemos la automotivación. La automotivación es uno de los cinco componentes de la Inteligencia Emocional. Hace referencia a la capacidad de encontrar en nosotros mismos, o de crearnos, las razones e impulsos que nos movilizan y nos dirigen hacia la consecución de nuestros objetivos.

Con  la automotivación también conseguimos mantenernos, si no ilusionados, al menos en equilibrio frente a situaciones no deseables o, incluso, realmente adversas. Es la capacidad de mantener el bienestar interno incluso frente a circunstancias desagradables.

Lo mejor de todo es que la automotivación, a diferencia de la motivación externa, sólo depende de nosotros mismos, está por encima de las situaciones y de otras personas. Sólo cada uno de nosotros la puede manejar, poner en marcha y hacer crecer.

“Son tus decisiones y no tus condiciones lo que determinan tu destino”. Will Smith

Podríamos decir que la automotivación es el combustible más potente para movernos, por lo tanto, trabajar en la mejora de nuestra automotivación es invertir en una reserva de combustible excelente para avanzar y alcanzar nuestros propósitos y, lo más importante, vivir este camino o cualquier situación desde el bienestar.

AYUDA PARA TU AUTOMOTIVACIÓN: 

– Apóyate en tus fortalezas y logros.

Un listado de ellos nos podría ser útil para recordarnos lo capaces que somos

– Sigue a modelos de superación.

Un tipo de aprendizaje es por imitación, así que tomar de referencia personas felices pese a sus circunstancias adversas nos puede ayudar

– Introduce pequeños retos en tu día a día.

Ayudarán a romper con la inercia de la vida cotidiana

– Cultiva tus pasiones.

Dedicar tiempo a aquello que nos hace felices es realmente reconfortante y nos renueva

– Evita la postergación.

Es un hábito que mata la motivación hacia el logro y mina la confianza en uno mismo

– Utiliza afirmaciones motivadoras.

Nos ayudan a neutralizar los pensamientos negativos que nos paralizan y a mantener una actitud positiva

– Visualízate consiguiendo aquello que te propones.

Obsérvate en tu camino hacia la meta y disfrutando de tus logros, vívelo.

– Reconoce tus logros y avances.

Incluso prémiate.

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