La Empatía, uno de los componentes de la Inteligencia Emocional

 

La empatía es otro término muy integrado en nuestro vocabulario y que en numerosas ocasiones se le da un mal uso. Cuando se habla de empatía, muchas veces nos encontramos con afirmaciones del estilo “uff, yo soy demasiado empátic@”, pero la realidad es que si fuera verdad que somos todo lo empáticos que decimos ser, el mundo funcionaría de manera diferente.

“Las tres cuartas partes de las miserias y malos entendidos en el mundo terminarían si las personas se pusieran en los zapatos de sus adversarios y entendieran su punto de vista”. Mahatma Gandhi

La Empatía, según Daniel Goleman, es considerar los sentimientos ajenos, saber cómo decir las cosas, cómo actuar y entender el punto de vista de los demás.

Por lo tanto, este componente de la Inteligencia Emocional va más allá de ponerse en el lugar del otro. La verdadera empatía implica la capacidad de darse cuenta que la propia es sólo una de las muchas perspectivas que existen y, a partir de este reconocimiento, poder adoptar la perspectiva del otro para entender mejor sus razones, emociones y/o conductas.

También implica la habilidad para reconocer los sentimientos, necesidades y preocupaciones de los demás.

Otro elemento importante que participa de la empatía es la práctica del “no juzgar”, ya que, en el momento que juzgamos a alguien lo hacemos desde nuestra perspectiva, desde nuestro punto de vista y en ese momento ya estamos dejando de ser empáticos.

Puestos a desgranar la verdadera empatía, también es importante saber que esta no es selectiva, es decir, no vale ser empáticos con unos y no con otros, o serlo sólo cuando nos conviene o se nos facilita. Ser empático supone serlo ante cualquiera y en cualquier circunstancia.

Por último, apuntar que la empatía debe ser expresada. Esto supone la capacidad de comunicar y hacer sentir a la otra parte que realmente la estamos entendiendo o, al menos, que estamos haciendo todo lo posible por entenderla.

En el ámbito profesional, la empatía nos aporta innumerables beneficios. Por destacar algunos, este componente de la inteligencia emocional nos ayuda a trabajar mejor en equipo, es fundamental para ejercer un buen liderazgo, mejora la atención y satisfacción de los clientes y está en la base de la comunicación eficaz.

Tips para mejorar la empatía:

– Empieza a prestar atención a la comunicación no verbal

– Escucha sin prejuicios

– Ante una situación de conflicto intenta forzarte a ver la situación desde el punto de vista del otro

– Practica la escucha activa

– Aprende a recoger y devolver la emoción al otro

– Evita comentarios que puedan herir a los demás gratuitamente

Comparte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *